Martín del Alcor – Durante el estreno de la película Asesinato en el Orient Express en Londres, 1974, la Reina Isabel II de Inglaterra invita a la escritora Agatha Christie a tomar el té en el Palacio de Buckingham. Lo que comienza siendo una distendida conversación sobre libros, escritura y recuerdos de juventud, se va tornando en un intercambio de confesiones nunca antes reveladas. Secretos, vivencias y episodios de sus vidas que dejan en el aire un aura de misterio y conclusiones desconcertantes.
«No espere que las personas a las que admira porque normalmente actúan deforma honorable, lo hagan siempre».






