Katia Hueso – Según las estadísticas, el mundo es un lugar más seguro que hace cincuenta años. Pese a ello, las leyes, las políticas y la sociedad demandan el riesgo cero en cualquier actividad, entorno o situación para nuestros hijos. Pero pensémoslo: ¿es esto bueno para ellos?
Criar, educar a los niños entre algodones los hace más frágiles que nunca. Si nos asusta mandarlos solos a comprar el pan, ¿qué sucederá cuando tengan que hacer su primer viaje solos o superar algún percance en la calle?
Arriesgar es lo natural busca poner en valor el lado bueno del riesgo, aquel que nos aporta…






