Auguste Corteau – “Me llamo Katerina y morí siguiendo un camino oscuro, solitario, bajo el espectro de la noche, porque llevaba en mi interior muchas cosas que no se podían soportar.
Morí aterrorizada y desamparada, ahogada en mi veneno. Pero no merezco vuestra compasión, no. Me di muerte por mi propia mano”.
Así arranca El libro de Katerina, la memoria de la vida atormentada de una mujer bella y culta, perteneciente a una adinerada familia de Tesalónica, novelada por su propio hijo Auguste, el autor. Es un final anunciado desde la primera página y, sin embargo, ello no impide leerla de principio a…




